2 nov. 2008

Errante por un camino errado

Por seguir aquel camino
el sol me regaló su vida
llenándome con ese signo
de todo lo que quería.

Por seguir aquel camino
me encontré ante la duda
de luchar contra el destino
o seguir en la amargura.

Por creer que ese camino
era parte de mi vida
encuentro que mi cometido
es hurgar más en la herida.

Por creer que ese camino
me daría nueva vida
descubro mi desacierto
un error que la arruina.

Hay en la vida un camino
en su andar obligatorio
no vemos su contenido
por mirar el envoltorio.

5 comentarios:

©hannibal dijo...

me gustó... se parece mucho a un post que hice hace un tiempo, que habla sobre heridas, amor, tiempo y sobretodo el limite de la obsesión.

si te interesa tal vez y te pase el link.

pero vengo a visitarte no a decirte que he publicado yo..

saludos de tu nuevo vecino
Hannibal

Balteu dijo...

Gracias compañero, celebro que te gustara, se bienvenido a esta tu casa.
Por supuesto que me interesa y en breve pasaré a visitarte.
Agradezco que me leas y dejes la huella de tu paso por aquí.

Un cordial saludo.

©hannibal dijo...

Balteau... gracias por la observación que me dejaste allá. Ya hice las correcciones pertinentes.

Saludos
Hannibal

Dante dijo...

Reitero lo que te dije en tu otro blog. Lo que cuesta, lo que se sufre, es lo que con el tiempo, más se disfruta. El tiempo, es el gran maestre de la vida. Cura las heridas, y las que no puede... las cicatriza. Pero siempre borra la huella de lo pasado. Es de humanos vagar por caminos errantes, pero siempre, siempre, en algún punto se acomodan, y todo queda como un recuerdo borroso, capaz incluso de arrancarnos una sonrisa cuando lo traemos a la memoria. Y al final de ese camino errante que creímos lúgubre, como se sabe, siempre hay una luz. Un abrazo, hermano.

Balteu dijo...

Gracias amigo Dante, sé que tienes razón y sé también que cuando vas por el camino que el destino te tiene marcado, la única forma de rectificar es volver a nacer, así que veremos en la siguiente reencarnación, si funciona eso, claro.

Un abrazo compañero.

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