16 jun. 2009

La luna, mi cómplice


Volví la cara hacia la flor del cielo
cuando estaba buscando tu cuerpo,
y me pareció ver en ella un guiño de complicidad
cuando posé mi mano en tu nalga,
escondiéndose luego tras una nube
al ponerte mi beso en tu beso naciente,
y pude ver su sonrisa
al asomar de nuevo triunfante.
Sopló entonces, fuerte el viento
y un cúmulo amenazó con vaciarse encima,
saltaste como un resorte pidiendo refugio
y te lo di en la paz de mi dormitorio.

6 comentarios:

fonsilleda dijo...

Indudablemente tus versos se pueden leer en cualquier idioma pero, es en gallego en el que, para mí, alcanzan el fin último que debe ser emocionar.
En castellano son bonitos, en gallego hermosos y se reflejan ternuras y estados de ánimo.
Biquiños de calquer xeito.

Balteu dijo...

Quizás tengas razón Ana, sobre todo si tenemos en cuenta, que casi todos los hago primero en gallego y luego los paso al castellano, hay veces que no parecen decir lo mismo a pesar de mi intento por acercarme a lo que expresé en nuestro idioma.
Estoy muy agradecido por seguirme leyendo en los dos idiomas, incluso más de una vez, eres muy amable paisana.

Un racimo de bicos para ti.

Froiliuba dijo...

Qué bonito!!!

Puede que sí que al traducirlos al castellano o pensarlos en gallego, queden un poco raros de rima y composición, pero el fondo, la esencia del poema, se siente y eso, es lo que vale.

bicos

Balteu dijo...

Muchas gracias Froi, por sentir mis versos y por acompañarme con tu comentario.
Me alegra mucho que te gusten.

Un racimo de bicos para ti.

Dante dijo...

La pasión, y la delicada sensualidad de este poema, hace que la escena se fije, y hasta la luna, se rinda ante la magia de estos versos. Excelentes letras, hermano. Es un gustazo enorme leerlas y leerte. Dejo un abrazo.

Balteu dijo...

Muchas gracias por tus palabras y por la visita a esta, también tu casa, Dante, aquí siempre serás bien recibido.
Me alegra mucho que te gusten mis versos.

Un abrazo, amigo mío.

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