9 dic. 2008

Perdido

Te extrañé tanto, amor mío,
que no he podido dormir,
el tiempo parecía querer,
burlarse cínico de mí
y no quería correr.

Te alejaste un instante de mí,
que me pareció, un siglo,
quizá parezca broma, decir,
que me sentí, desvalido,
huérfano de un amor ido,
te llamé y solo pude oír,
el eco de mi voz, al repetir,
tú nombre.

4 comentarios:

Dante dijo...

La soledad a veces nos hace perdernos en nosotros mismos. Sentidas letras, Sir Balteu. Dolidas y bien plasmadas. Fue un gustazo leerlo. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Tal y como se me llegan sus palabras, paréceme como si el autor, estuviera enamorado de un fantasma, o de alguien que no está...
Esos ataques de melancolía, los escucho yo con el fondo de una música italiana, antigua..., que también habla de ella..., paranoias de los que buscamos el infinito en un instante, en unos ojos, en una voz, en unas letras...
A veces necesitamos ese minuto, ese segundo que, aún sabiendo que ya no existe, nos "arrime" a la persona, al alma que añoramos y tal vez, hemos idealizado en el fondo de nuestro corazón solitario.

Mar

Balteu dijo...

Por supuesto que tu razonamiento tiene consistencia de verdad, claro está que me entiendes, “caro amici” por supuesto también que mis letras son sentidas y dolosas, aunque no tan bien plasmadas como para que todo el mundo las entienda ¡ya me gustaría! Es arduo el camino para llegar a la gente.
Gracias por seguirme Dante, sin ti, esto no sería lo mismo.

Un abrazo.

Balteu dijo...

No andas descaminada Mar, no obstante, quiero pensar que no idealizo y por supuesto, que sí existe y que en algún momento pueda obtener el beneficio de su aceptación, como compañero de sus días.
Gracias por leerme y comentar.

Un bico.

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