26 sept. 2009

Dulce veneno…

Dulce veneno…

que en esporádicas visitas

me inoculas…

que en febriles encuentros

me inyectas…

es sacrificio divino al que me presto,

porque solo por verte ya me muero

y moriré mil veces si es mi destino,

pues al tenerte bebo ese vino,

que me lleva al morir

y al desvarío

de preferir tu adictivo dulzor

siendo tu cautivo, a estar sin ti en mi camino.

10 comentarios:

fonsilleda dijo...

Me ha encantado este poema que refleja de una forma preciosa y precisa el enamoramiento que, muchas veces lleva al desvarío.
Precioso.
Te he escrito.

Balteu dijo...

Muchas gracias paisana, por ese saber estar ahí, por seguir leyéndome y por tus animosos comentarios.

Un racimo de bicos para ti.

Manel Aljama dijo...

Será un desvarío. Pero va bien subirse a la nuve de tanto en tanto, aunque el aterrizaje sea luego doloroso.
Unas preciosas palabras en tu poema que si lo recitas al oído seguro que provocas un incendio...

Balteu dijo...

Tienes razón Manel, procuraré llevar paracaídas para amortiguar el golpe.
Me alegra que te parezcan preciosas las palabras de mi poema. Quizás estés en lo cierto en lo de provocar un incendio, me lo aprenderé para probar.

Un abrazo, compañero.

Duna dijo...

Esa pasión,esa
dulce dosis de enamorado veneno
contenida en la mirada
que buscas,
que ansias tener con
dulce y paciente anhelo;
encuentro furtivos, febriles,
escalinatas ascendidas con amor.
Dulce momento esperado
que fructifica en pasión
desatado corazón
dosis de amor
-sin dolor-
buscado,
que fructifica,
haciendo uno de dos.

Dulce dosis de amor, contenida en el tarrito de esencias.
Genial.
Bico de Duna

Balteu dijo...

¡¡¡Bravo!!! Debe ser el mejor comentario que me hayan puesto hasta ahora, Almudena. Ese frasquito de dulces versos es el complemento del mío, fenomenal.
Muchas gracias, por leerme y hacer ese trabajito de esculpir contenedor y contenido de esa bella manera.
Me encantó, es ideal.

Un gran racimo de bicos para ti.

anabel dijo...

Corazón, millones de gracias lo primero por tu maravilloso apoyo siempre para Erik y para mí. Uf, sé que te he tenido un poco "abandonado", pero por falta de tiempo, no por ganas.
Me encanta pasarme por aquí, leer y disfrutar tus versos, que siempre tienen la sencillez de lo bueno, algo que me gusta mucho.
En esta ocasión nos introduces con maestría en el proceso del enamoramiento... ¡precioso!

Dejo montones de besotes.

Balteu dijo...

Anabel, no te preocupes por estar tiempo sin pasar por aquí, yo sé lo ocupada que estás y no necesitas justificarte, siempre que pueda, estaré para apoyar esa gran labor que haces, es un orgullo para mí poder hacerlo.
Me alegro que te gusten mis letras y disfrutes con ellas, es más de lo que puedo esperar y te agradezco la visita y tu comentario.

Un racimo de bicos para ti.

Anónimo dijo...

Dulce veneno, me quedo con esas palabras, y ¡vaya que es dulce !, si nos suele matar con su dulzor. Veneno de los ilusos, de los porfiados, anestesiados y crédulos, pero ¿ quién ?, en su sano juicio puede intentar evitar su delirio...Somos como tímidas ovejas dispuestas a ser trasquiladas, por beber de su sabor.

Felicitaciones

Tatiana
http://secuenciasdelalma.blogspot.com/

Balteu dijo...

Hola Tatiana, tú lo dices muy bien, por beber de él, hacemos lo que sea.
Muchas gracias por acercarte a mis letras, dejando con este maravilloso comentario, constancia de ello.

Un racimo de bicos para ti.

Archivo del blog