1 feb. 2010

Buceando en tu espesura



Hoy traté de hallarte,
cual faro que barre el mar
con su mirada en busca de los barcos
que no encuentran el rumbo al puerto.
Déjame conocer el abismo de tu alma,
sumergirme en su profundidad
admirando la flora abisal que la puebla,
tratando de llevar algo de luz a sus rincones.

Porque seguro que aflorará su belleza
transformando la sima en monte de encantos,
abriéndose a un mundo de ternura y magia
y mostrándonos a donde puede
llegar una ánima iluminada.

8 comentarios:

fonsilleda dijo...

Mientras me llego aquí está sonando una de "mis canciones": "why worry", así que la visita doblemente satisfactoria.
En cuanto al poema, admirable deseo el de sumergirte en el alma para llevar luz y señalar rumbos.
Ojalá todos fuéramos capaces de amar así.
Y claro que se encontraría belleza, desde luego que si.

Duna dijo...

Y navegando en tu alma
el faro va iluminando
y en tu cuerpo va adentrando
hasta encontrar esa calma
que mi cuerpo está buscando...

Preciosos versos.
Me alegra ver que has vuelto a publicar.

Bicos.

Manel Aljama dijo...

Creo que es una bonita metáfora iluminar el mar, darle luz, descubrir su belleza, igualar el amor al mar. Al menos es lo que he entendido.

Balteu dijo...

Sin duda se puede encontrar mucha belleza, paisana, solo hay que buscar en el interior.
Me alegro doblemente por tu satisfacción y por estas palabras que me dejas en tu visita.
Muchas gracias Ana.

Un acio de bicos para ti.

Balteu dijo...

¡Qué alegría verte por aquí, Almudena! Los comentarios con versos me encantan y los tuyos son siempre bien venidos, porque tú ya sabes que me gustan.
Muchas gracias por acercarte a mí rincón.

Bicos, compañera.

Balteu dijo...

Has entendido perfectamente Manel. Muchas gracias por gastar parte de tu tiempo leyéndome.

Un abrazo, compañero.

anabel dijo...

qué gusto pasarme por aquí y leerte. Te lo digo siempre, pero no importa: me encanta siempre la sencillez de su belleza.
besotes.

Balteu dijo...

Y a mí me encanta que vengas y leas lo que te apetezca.
Muchas gracias Anabel, vuelve cuando quieras.

Un racimo de bicos, reparte con Erick.

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