29 oct. 2010

Luego…cerraré los párpados


Dejadme solo con ella,
quiero acompañarla hasta el ocaso,
hasta que la última arena quede seca en su playa,
ella y yo recostados sobre el lecho de los recuerdos,
evocando los capítulos pasajeros del pasado.

Siempre fuimos cómplices viajeros del destino,
ella sabe más que nadie lo que la pena me causa,
me acepta entre sus brazos hasta que la luz se disipa
y los párpados agotan su ración de sal y amargura.

Está en mi pensamiento atenta a que no se pierda,
ni desvanezca en los recodos de mi mente,
porque ella y yo conocemos la historia de nuestros males
y acunamos el serón de nuestros sueños en la intimidad,
dejadme solo con ella, dejadme solo con mi nostalgia.

2 comentarios:

fonsilleda dijo...

Me gusta en algunos momentos abandonarme a la nostalgia, así que comprendo muy bien este poema grito, este fuerte deseo.
Precioso.
Bicos.

Balteu dijo...

A mí también Ana, a veces necesito acurrucarme en un rincón y repasar mis recuerdos, incluso alguna noche me duermo agotado y tardísimo, porque son tantos…
Me alegro de que te guste, gracias por venir.

Bicos

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