1 ago. 2011

Pérdida

Qué extraño me parece todo esto,
es un mundo sin tu estrella que me alumbre,
es la noche más oscura de todos mis tiempos,
son tus palabras en la línea del infinito
y yo de espaldas a ellas ya no puedo leerlas.

Qué cara me sale esta nueva situación,
de acuerdo en que la otra era un lujo para pudientes,
pero el precio de esta tardaré años en pagarla,
y dile al mar que valore lo que tiene.

Soy el que veía con un ojo y de repente
me he quedado ciego, extiendo mis brazos
pero no alcanzo a tocar nada, guíame con tú voz.

O ya no estás en mi espacio y por eso no te escucho,
entonces he perdido tu letra y tú voz.

Entonces... te he perdido completamente.

9 comentarios:

Alma Mateos Taborda dijo...

Bewllos, intensos y vibrantes versos. ¡Brillante! Un abrazo.

Alma Mateos Taborda dijo...

Bellos, me corrijo.

Balteu dijo...

Muchas gracias Alma, me alegra que veas así mis versos.

Un abrazo.

fonsilleda dijo...

¿Pérdida, añoranza o tan solo sueños?
De cualquier manera, tus sentimientos traslucen y traspasan palabras y pantalla.
Un desgarrador grito.
Estremecedor casi.
Bicos.

Balteu dijo...

Toda pérdida duele Ana, ya da igual si es añoranza o sueño y sí es como un grito por una pérdida irrecuperable.
Muchas gracias por tus letras paisana.

Un ramo de bicos para ti.

Pilar dijo...

A veces, las pérdidas son puertas a nuevos caminos.
A veces es preferible perder para ganar.
A veces, nos damos cuenta que lo perdido no valía la pena, que quizás era sólo un bastón del que nos hemos liberado y, ahora, podemos caminar solos buscando o encontrando lo que antes, habíamos obviado.
A veces, duele demasiado, pero todo cambia y lo que se había idealizado, ya no nos gusta.
Abrazos, amigo mío

Balteu dijo...

Comprendo lo que dices Pilar, pero qué difícil es asumirlo, verdad? Es como si tienes un vicio que te gusta, todos te dicen que debes dejarlo, pero no lo haces porque guardas en él todo lo que eres.
A veces estamos tan acostumbrados a ese bastón, que queremos que nos sirva para señalizar nuestra sepultura, como una muestra de incomparable fidelidad.

Bicos

RosaMaría dijo...

Cuánta dulzura y cuánto dolor! Me encantó. Un abrazo

Balteu dijo...

Muchas gracias Rosa María, creo que es lógico que haya dolor, toda pérdida duele y en función de lo que se quería lo que se perdió, duele mucho más.

Bicos

Archivo del blog