12 ene. 2012

Jaque mate



Nunca me importó perder contigo

en esos juegos en que el azar interviene,

mas esta vez iba en serio la partida.
La apertura española así lo indicaba

tomándote unos días de vacaciones,

cuando habíamos quedado para cenar.

Como pude encajé la jugada y respondí

con una defensa rusa. María Alexandrova

auspició mi movimiento con orgullo

ofreciéndome su grata compañía,

mas no permití que su pelo rubio dejara ni una sola

muestra del roce conmigo de su cabellera.

Tus peones no dejaban de molestarme

con sus claras intrusiones, recordándome

mi posición en el tablero y mi dependencia de ti,

hasta me hicieron pensar que hostigaban a los caballos

cada vez que pasaba a su lado.

Cuando llegaste de vuelta quedó claro

que no te gustaba mi defensa rusa,

sacaste a tus alfiles para que me apuntasen con sus diagonales

y te enrocaste con tu torre más próxima,

para esa, yo ya estaba desprotegido, sin piezas,

me miraste y tirándome las llaves del apartamento

dijiste ¡¡JAQUE MATE!!

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