30 ene. 2013

¡Buen camino peregrino!




Recogí en tú piel rocío de ayer,
sin poder retener tú secreto aroma,
que quizás la carcoma borró de mi ser.
Busqué en los surcos de mi memoria,
aquella por la que los ríos de tus besos,
dejaban residuos del cariño que me dabas
y allí la tenue fragancia de tú afán cansino,
el duro camino por el que pasabas
sembrando sonrisas me trajo a la mente
y viajé por él tratando de recoger los frutos,
que quedaran en los muros, en las piedras,
como un inmigrante peregrinando a mi Meca.
Pero los coleccionistas de fetiches ajenos,
se habían llevado hasta las huellas del calzado,
así pues hube de imaginarme el periplo,
por el bagaje de mi cantimplora
y los ánimos de las gentes que al pasar me decían,
¡buen camino, peregrino!



Ilustración copiada de dibujos de Google

2 comentarios:

Pilar Montory dijo...

Hay tantos caminos, tantos peregrinos buscando un lugar, un abrazo, un reencuentro, un sentido a su marcha.
Hay tantos caminos, pero son pocos los privilegiados que pueden contar con alguien como tú.

Un abrazo grande
Tqm
Buen camino

Balteu dijo...

Muchas gracias por leerme y por tú inspirado comentario. Seguro que todos los peregrinos cuentan con alguien que de una forma o de otra los acompañe y porque siempre infunden un gran respeto, también encontraran la voz amiga que les desee “buen camino”

Un racimo de bicos para ti.

TQM

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