11 jun. 2015

Con la cabeza en las nubes




Te llamo y no pareces oírme,
es verdad que a veces no sé si estás,
también es cierto que alguna vez,
es tanta mi ensoñación, mi despiste,
que no me entero si te vas o si te has ido.

Sí, ya sé que siempre me dices,
que tengo la cabeza en las nubes y
casi siempre es así, ya lo sé.

Pero cuando te digo te quiero,
lo hago de frente, mirándote a los ojos y
sin un parpadeo,
así recibo también tu beso de aceptación,
¡cómo saboreamos ese momento!
qué fresco y a la vez, qué cálido es ese beso,
entonces no soy consciente de si bajé de las nubes
o de si estoy con mi ángel en una cama de algodón.

No hay comentarios:

Archivo del blog