11 jun. 2015

Ni tanto así




Flagelaste mi ego con tus palabras
y vaciaste el cáliz de mi paciencia,

rompiéndome el deseo de clemencia,

tirándome al abismo en sus honduras.



Donde sabes se crean los olvidos,

allí en donde el pasado se disipa,

en donde la nostalgia se disculpa,

o la memoria huye de los oídos.



Ahora quieres darlo por borrado

que de ayer nada se hable en este día,

si hubo pleito lo demos por zanjado



Y a mí eso me parece una osadía,

no se puede borrar lo que ha pasado,

ni se puede excusar tu cobardía.

No hay comentarios:

Archivo del blog