16 nov. 2011

Vendimio sangre de mi sangre


para hacerme vino amargo,

carne de mi carne vendimio

para perderme y no hallarme.



Que en la taberna que envinen

se pudra mi propia carne,

porque esa llaga que tengo

duele pero ya no echa sangre.

4 comentarios:

fonsilleda dijo...

Regreso para comentar y me encuentro con estos versos terribles, casi terroríficos. Lo curioso es que, al mismo tiempo, son hermosos.
De todas maneras me pregunto ¿de qué lugar de tu interior habrán arrancado para gritar de tal manera?.
Biquiños

Balteu dijo...

Pues sí, reconozco que son terribles, pero son como gritos que de mi interior salieron apreciada compañera de letras y es que a veces siento que debo expresarlo todo, de esta vez tocó eso.

Bicos

Pilar dijo...

Muy fuerte, pero a la vez hermoso. Coincido con Fonsilleda.
Es ese grito necesario, mi querido Balteu. Un latido que remece el alma y es capaz de traspasar los muros donde solemos esconder las heridas.

Un abrazo grande

Balteu dijo...

Es cierto Pilar, lo has dicho mejor que yo y lo siento así, tal cual lo escribes.
Muchas gracias por tus palabras.

Bicos

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