6 abr. 2012

Escucha mi arrullo





Cobíjate en mi arrullo amor

aunque no estés dormida,
porque así te daré el calor

que necesita tu vida.



Seré tu sosiego en la noche

curándote bien la herida,

haré de mi calma derroche

para no tenerte afligida.



Mas si mi soledad te tomara

si te contagiara mi estima,

no habría quién me bajara

de lo alto de esa cima.



Porque eres tú a quien quiero

a quien yo amo mi amiga,

aquella por la que muero

a quien dedico esta cantiga.




Ilustración copiada de Internet

2 comentarios:

Pilar dijo...

Hermoso poema, muy cálido, muy contenedor.

Felicitaciones!
Un abrazo grande!

Balteu dijo...

Muchas gracias Pilar, por tu generoso comentario, me alegro de que te gustara.

Bicos

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