7 nov. 2013

Si no respondo es porque me apagué



Cuando no oigas el ruido de mis pasos,
cuando mi silencio te parezca ensordecedor,
entonces,
solo entonces,
sabrás que me he extinguido.

Como la luz que agoniza al llegar la noche,
como a la vela que ya no le queda mecha
sobre la cera que se derrama,
como el camino que quedó cubierto de yerba
y maleza por falta de uso.

Porque presiento que mi tiempo se agota
y no soy de los que recogen memoria del olvido,
porque son muchas las sendas que recorrí,
y su polvo pesa demasiado sobre mis hombros,
porque son tantas las hojas muertas que dejé caer,
que a mi árbol no le queda ya ninguna con que cubrirse.

2 comentarios:

fonsilleda dijo...

¿Qué leo?. Espero que sea solamente un bello poema de un sentimiento que, conforme pasan los días, los años, los inviernos, todos tenemos.
Me ha encantado.
Biquiños

Eusebio Freire dijo...

Exacto eso es apreciada amiga, el pataleo de un día. Me alegro de que te gustara y agradezco tu visita y comentario.

Un bico.

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