26 feb. 2014

Macondo viaje a los sueños



No percibí tu edad en las tibias mañanas de los sábados,
cuando lentamente removía el café,
para no deshacer el corazón que con generosa maestría
me había compuesto Sandra en la crema.

Aunque vi tu antigüedad en el piso de arriba,
ni se me había ocurrido pensar que los bares también cumplen años,
ciertamente estás como siempre y en ti no se nota el transcurrir del tiempo,
está claro que Ángel vuelca su cariño en ti para que tengas buena presencia.

Sabes? siempre sentí una gran admiración
por lo bien que expones los trabajos artísticos de fotógrafos y pintores,
sin duda no hay sala mejor relacionada con la naturaleza y el arte.
Oh! no olvido que también das cabida a otras formas de cultura y
ya he visto como buscan un rincón iluminado para leer un libro
o para mirar el periódico mientras toman algo.
Sí, en tus paredes fluye y confluyen hermosas
muestras que las ilustran en diversos estilos
y me siento enriquecido cuando te visito y formo parte de tu contenido.

4 comentarios:

fonsilleda dijo...

Si, esos sitios, pocos, son impagables y seguramente no dejan excesivos beneficios.
Lo has contado de una forma muy hermosa.
Biquiños

Eusebio Freire dijo...

Efectivamente amiga Ana, este sitio es impagable, con tintes rancios por su antigüedad pero enternecedor por el cuidado ambiente que destila.
Me alegra verte de nuevo por mis letras y que te guste el poema. Muchas gracias por pasar y comentarme.

Bicos.

Pilar Montory dijo...

Ni se me había ocurrido pensar que los bares también cumplen años...
Ni se me habría ocurrido pensar las historias destiladas entre copa y copa cuando la complicidad de la noche y el alcohol nos alientan a desnudar el alma.

Lindo leerte, amigo querido, lindo recorrer tus versos que conocen cada acento de esas conversaciones poéticas.

Un abrazo grande

Eusebio Freire dijo...

Gracias por pasarte por mis letras, a pesar de la gran ocupación de tiempo que tienes con tus tareas.
Mis versos son humildes Pilar, los tuyos sí son entrañables, cargados de emoción y llenos de realismo, dichoso el que puede leerlos!

Un bico.

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