10 ene. 2015

Escucha


Cruza tu camino con el mío
aunque tan solo sea para aromatizarme
con tu forma de ser,
pero muéstrame tus ojos
para que en ellos vea yo
que no me quieres postrado a tus pies,
si no que deseas tener mi rostro
ceñido al tuyo.

Recorta tu paso para que el mío
llegue a ti firme y seguro
de compartir el mismo itinerario,
si bien nuestro movimiento
no irá unísono, al menos será
de mutuo acuerdo.

No escuches lo que te digan de mí,
léelo en mis ojos y sabrás más
de lo que mis labios puedan contarte,
no obstante te dejaré las palmas de mis manos
para que en sus mapas resuelvas tus dudas
y sepas porque mi cabello se volvió blanco.

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